La siguiente reconstrucción cronológica fue posible merced a los artículos de prensa y testimonios de Carlyle T. Robinson, May Reeves y el propio Chaplin.
CHARLIE PARTE HACIA EUROPA :
El transatlántico « Mauretania » de la compañía de navegación Cunard debía
zarpar de Nueva York el viernes 13 de febrero de 1931 pero, a solicitud de los
pasajeros supersticiosos, el capitán debió demorarse y levar anclas el sábado
14 de febrero a las 00:05, llevando a
bordo a Charlie Chaplin, su secretario Carlyle T. Robinson y Kono, su
fiel servidor japonés[4].
El viaje respondía a varios motivos:
1) Presentar
en Europa su última película « Luces
de la ciudad » (« City
Lights ») y comprobar que el cine mudo que tanto defendía podía
rivalizar con el sonoro que comenzaba a difundirse.
2) Visitar
después de diez años su Inglaterra natal y los lugares donde había transcurrido
su desdichada infancia, como así también los teatros y music-halls donde había
dado sus primeros pasos artísticos.
3) Reencontrarse
con su hermano, a quien no veía desde hacía mucho. Recordaba que « Sydney siempre había dicho que se
retiraría cuando hubiera ahorrado 2.500.000 dólares. Yo podría agregar que
tenía mucho más que eso. Además de ser un hombre de negocios astuto, era un
destacado comediante y había filmado varias películas… »[5].
En este contexto, se había radicado en Niza.
4) Además,
luego de su segundo divorcio –esta vez de Lita Grey, con un procedimiento
particularmente penoso que lo había afectado mucho-, Charlie necesitaba
alejarse de Hollywood por un tiempo.
Después de pasar unos días en Inglaterra estuvo una semana en Berlín -donde visitó a Albert Einstein[6]-, y luego viajó a París. El 22 de marzo de 1931 a las 14 :25 llegó a la estación de Lyon[7] con el deseo de reencontrarse con su amigo Alfred Jackson que actuaba en el Folies-Bergère; el 27 recibió las insignias y diploma de Caballero de la Legion d’Honor por parte del Secretario General del Ministerio de Relaciones Exteriores[8] y el 30 tomó el tren hacia Niza. Allí, además de su hermano, lo esperaba Frank J. Gould, quien lo había invitado.
SU LLEGADA
A NIZA
El martes 31 de marzo a las 12:50, el tren llegó a Niza con una hora de demora. Fue recibido por unas tres mil personas, autoridades locales, Monsieur Édouard Baudoin (director del Palais de la Méditerranée[9]) y el matrimonio Frank Jay Gould. Chaplin estaba vinculado desde hacía muchos años a la familia de la segunda esposa del magnate[10], por cuanto no pudo rechazar la invitación a almorzar posponiendo por unas horas su reencuentro con Sydney[11]. El auto que lo esperaba[12] en la estación lo llevó al Hotel Majestic[13], donde recibió a los periodistas.
« L’Éclaireur de Nice » del 1 de abril de 1931-Llegada de Charlie Chaplin a Niza (© Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos) |
El diario « Figaro » de París también publicó la noticia, mencionando al actor y director cinematográfico Rex Ingram entre el grupo que recibió a Chaplin y señalando que la estadía en Niza se prolongaría por una semana.
Journal « Le Figaro » du 1er avril 1931 – Arrivée de Charlie Chaplin à Nice (©Gallica-BNF) |
Después de almorzar en el Palais de la Méditerranée fue a comprar una raqueta de tenis, su
deporte favorito. Regresó para el té y aceptó integrar uno de los jurados del « Campeonato Mundial de Danza »[14]. Si
bien más tarde afirmaría que conoció a Gardel : «…en marzo del año 1931.
Encontrándome en el ‘Palais de la Méditerranée’. Un amigo común[15] nos puso
en comunicación. Otros rioplatenses se encontraban también allí, creo que la
orquesta de Julio De Caro… », no es posible afirmar que se hayan
conocido este día, ya que el campeonato constaba de diferentes etapas y
requería la renovación diaria de los jurados. Además, la prensa de entonces no
los menciona juntos, aunque sí a Gardel y Mme. Wakefield en una oportunidad y a
Charlot en otra.
Después de cenar en el Palais de la Méditerrannée, asisitió al gran « Vermouth »
de gala que se realizaba en el Perroquet,
un bar americano situado en la avenida des
Phocéens. acompañado por su hermano Sydney y su esposa y el matrimonio
Frank Jay Gould[16].
Miércoles
1 de abril : A la mañana concurrió al
Nice Lawn Tennis Club, donde
entrenó con el profesor de tenis Negro[17] y a
la tarde paseó por Niza y sus alrededores.
La prensa no registra qué hizo durante esa noche,
pero la bailarina May Reeves[18]
recordaba que, por invitación de Sydney, a las 9 p.m. fue al Hotel Majestic y subió al apartamento « frío y vacío, de paredes desnudas,
muebles sin personalidad ».
Impactado por su belleza y « habiendo olvidado la hora» y sus compromisos, Charlie puso un disco : «…ejecuta un ballet para mí sola, gira alrededor de las mesas y alrededor de sí mismo. Se balancea, se hamaca e imita con los brazos y las manos la souple acrobacia de una Pavlova… El rostro de Chaplin tiene una expresión extraña, casi inmaterial… ». A « Oh, Donna Clara » siguió una rumba que bailó como «las jóvenes indígenas de México» y luego, otro tango: « Me acercó a él, bailamos sien con sien, los ojos cerrados » -En América no saben lo que es un tango. Nunca lo bailé tan bien –le dijo. |
Luego fueron al restaurante « La Poularde » en compañía de amigos, pero a los pocos minutos Chaplin y May se retiraron para pasear por la ciudad y por la playa. A las once, cuando todos los restaurantes habían cerrado, regresaron al hotel y cenaron en la intimidad del apartamento del actor.
Si bien May Reeves no precisa la fecha, ubica estos episodios la víspera de la gran cena de gala en el Casino de Juan-les-Pins, es decir el 1 de abril de 1931.
Por su parte, Carlyle T. Robinson refirió que, ante
la necesidad de una secretaria que ayudara a responder la abundante
correspondencia, Sydney propuso a su amiga May Reeves considerando que hablaba
seis idiomas, pero Charlot se enamoró de inmediato y la relevó de las tareas
que pretendían asignarle.
La visita a « La Poularde » quedó documentada días más tarde en el diario parisino « Comoedia », en una sección dedicada a los pequeños chismes de la Costa Azul.
Journal « Comœdia » du 9 avril 1931- Charlie Chaplin à « La Poularde » (©Gallica-BNF) |
Los diarios nizardos permanecieron silenciosos sobre esa velada, posiblemente para no revelar la inesperada partida de la incipiente pareja.
El jueves 2, tal como lo registran los diarios, jugó nuevamente al tenis con el ya mencionado profesor del club y a la tarde, luego de una visita al diario Le Petit Niçois, visitó el Jardín Zoológico de Cros de Cagnes, a unos diez kilómetros de Niza. Más tarde asistió a la elección de la Reina de Niza, en el Palais de la Méditerranée. A la noche compartió la mesa de Frank Jay Gould y su esposa en la « Gran Cena de Gala » del Casino de Juan-les-Pins. (Ver recuadro rojo del siguiente artículo periodístico)
Por su parte, May Reeves recordaba que llegaron con
gran demora, por cuanto atrajeron todas las miradas al ingresar al
Casino : « Sentí cierta
animosidad y desconfianza por parte de algunas mujeres » que asediaban al
actor. Él, exaltado y feliz, con la servilleta en su cuello, imitaba a un niño
que no sabía utilizar los cubiertos, golpeaba su cabeza con una cuchara,
gritando entre morisquetas : « Quiero eso ! Eso es para Charlie ! »,
metiendo las manos en la fuente y haciendo reír hasta las lágrimas a los demás
comensales.
Diario « L’Éclaireur de Nice », 3 de abril 1931, « La jornada de Charlie Chaplin » de la víspera (@Archivos departamentales de los Alpes Marítimos) |
La
gran cena en el Casino de Juan-les-Pins tenía como tema « La Sinfonía en azul » y el diario
« Le Petit Niçois » en su edición del 1 de
abril señalaba : « las damas
que asistan a la cena con vestidos o piyamas de noche[19] color azul, recibirán un
obsequio ».
La revista L’Éclaireur du Dimanche publicó una extensa crónica de esa velada con una foto en la que vemos a Charlie Chaplin flanqueado por Madame Frank Jay Gould y Madame Wakefield. En el círculo rojo señalamos el nombre de Carlos Gardel entre la lista de los invitados.
Junto a Madame Wakefield se encuentra Isabelle Lacaze (cuñada de Frank Jay Gould) y una señora que tiene en su mano una muñeca, obsequiada por el Casino de Juan-les-Pins, por su vestimenta azul.En la segunda imagen señalamos en el círculo amarillo a Madame Wakefield, Carlos Gardel e Isabelle Lacaze y en el círculo rojo a Charlie Chaplin y Madame Frank Jay Gould.
La persona de anteojos que se observa a la derecha de Chaplin es su secretario Carlyle T. Robinson. En su libro, señala que Chaplin imponía la presencia de May Reeves en las veladas de gala de las que participaba, provocando un rechazo por parte de los otros concurrentes y, especialmente, del matrimonio Gould. Incluso, May Reeves recordaba que debió enfrentar una fuerte hostilidad por parte de otras mujeres de la sociedad nizarda. Esto explicaría que la prensa no la haya incluido en la lista de invitados y que no haya sido fotografiada junto a Chaplin.
* La sociedad que tomó estas fotos se llamaba « Mosesco, Photographie des Alliés » y estaba ubicada en el N° 2 de la avenida des Phocéens de Niza.
Aquí, la mesa de Frank Jay Gould y sus huéspedes, desde otro ángulo:
La prensa nizarda dio pocos detalles de la jornada
de Chaplin del Viernes 3 de abril. El
diario « Le Petit Niçois » menciona que fue a Montecarlo a tomar el té en el Hôtel
de Paris, en compañía de sus amigos Lady Fitz Gérald, la marquesa
Cholmondeley y Sir Philip Sassoun, y que fue recibido por Monsieur Revelli, director
de la Société des Hôtels Réunis. Pero fue una pasada breve, ya que regresó a
Niza « hacia las cinco y media de la tarde ».
« Le petit Niçois » del 4 de abril de 1931- Charlie Chaplin en Montecarlo (© Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos) |
Otro diario de Niza, « L’Éclaireur » presenta
información complementaria de ese día.
« L’Éclaireur de Nice », 4 de abril de 1931 (© Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos)
« L’Éclaireur de Nice » del 4 de abril
menciona que Chaplin « pasó la
velada en Niza, en la intimidad, con sus amigos ». Por su parte, May
Reeves recordaba: « Al día siguiente
(de la velada en el Casino de Juan-les-Pins, es decir el 3 de abril de 1931), Mme. Wakefield ofreció una gran fiesta en su
residencia. Ingrasábamos por un jardin, directamente al bar… Este bar estaba
construido en estilo chino, una puerta redonda, laqueada negro y rojo, conducía
al interior de la casa ». Había unos 40 invitados y Chaplin iba de una
mesa a otra, saludando y conversando con todo el mundo -aunque era muy
reservado-, y agrega : « Un
cantor argentino, acompañado por un guitarrista, cantó en homenaje a Chaplin,
mientras que él se escabulló por detrás del bar, llevando a la boca una inmensa
botella de cognac y cortando una torta gigante con un enorme cuchillo ».
Las siguientes fotos confirman esos recuerdos y los recuerdos de May Reeves responden la eterna pregunta « ¿de qué se ríe Gardel ? » : « Hizo un sketch francés representando a tres personajes : la mujer, el marido y el amante. Aquí se mostró mejor actor que en sus películas. Y aunque sus conocimientos del francés se reducen a fórmulas como ‘te amo’, ‘no es cierto ?’ ‘buen día querida’ recreaba los sonidos de la lengua con tal virtuosidad, que los presentes quedaron persuadidos de que la hablaba de corrido. Primero representó a la mujer sola, con gestos suaves y femeninos, imitó su coquetería frente al espejo preparándose para su amante. Cuando todos estallaron de risa, luego de una pausa, Chaplin encarnó al amante que entraba : el típico burgués francés que invirtió toda su fortuna en bonos nacionales.
-Buenas
noches querida –susurró.
La
cortejó sonriendo y arrullando como una paloma.Ella fingió rechazarlo, pero
finalmente cedió y él comenzó a desvestirse lentamente desabotonando sus
botines, su chaqueta, su chaleco con una mímica sorprendente.
De
repente, llaman. Es el marido. Golpea la puerta con impaciencia. La mujer se
desespera, revolotea de derecha a izquierda ‘Sí, querido, en seguida…’ Chaplin
representa magistralmente la angustia de la mujer y el miedo del amante, que se
esconde en el armario.
Finalmente,
la mujer abre y hace una escena a su marido por haber interrumpido su viaje
para sorprenderla. Los gemidos de Chaplin hacen gritar al público de
entusiasmo. El marido mira hacia todos lados, buscando al amante. El arte de
Chaplin hace aparecer todos los muebles detrás de los cuales se pudo haber
escondido. Instala escenarios imaginarios y pasa de un personaje a otro con la
facilidad de un camaleón.
Después
de que el marido se fue, la mujer busca a su amante detrás del armario. Pero él
ya tiene demasiado y no quiere más adulterio. ‘Oh no, oh no, oh no’ repite
mientras se abrocha las polainas y ni las más amorosas súplicas pueden
retenerlo.
(…)
Después representó un melodrama japonés –que me confió haber visto en un teatro
japonés de Los Ángeles- (…) Comenzó la escena con un tono nasal y hubiéramos
jurado que hablaba el japonés como su lengua materna, aunque nunca intercambió
una palabra con su sirviente japonés que lo acompañaba desde hacía quince años
a todos lados.
La
policía irrumpió en el dormitorio de una casa donde se escondía un conspirador.
Chaplin imita a los agentes, los pasos pesados por los sables, mientras que la
pareja, abrazada en un rincón, se refugia con una impasividad sorprendente
detrás de sus abanicos, que mueven enloquecidos. Los agentes ordenan a la
pareja que los acompañen durante la pesquisa (…) Finalmente, el bahut donde se
escondió el conspirador. Un agente desenvaina su sable y lo clava repetidas
veces en el bahut, mientras que la pareja continúa agitando sus abanicos. Miran
el sable y, como no hay rastros de sangre, la policía se retira satisfecha.
Pero, inmediatamente después, el conspirador sale del bahut herido de muerte.
‘Ha ! creyeron que me iban a descubrir por mis gritos o mi sangre, pero
limpié el sable con mi kimono. Y muere en un gesto grandioso.
Esta
magnífica exhibición de Chaplin que dejó extasiados a todos los invitados,
formaba parte de su repertorio y luego me confesó que la había representado en
varias fiestas organizadas en su honor ».
En la primera foto vemos a Charlie Chaplin, Carlos
Gardel y Carlyle T. Robinson delante de la puerta redonda del bar de l’Oiseau
Bleu.
En la segunda, Charlie Chaplin conversando con una
invitada y, al fondo, el decorado chino del bar.
Abajo, sentada, Madame Wakefield, Carlos Gardel,
Charlie Chaplin y detrás de él, en el círculo rojo, May Reeves. A la izquierda,
de pie, Carlyle T. Robinson.
En las siguientes fotos, Charlie Chaplin se dispone
a cortar una torta, en un sketch que hizo reír a carcajadas a Carlos Gardel y,
finalmente, con una gran botella detrás del mostrador, en compañía de Madame
Wakefield.
Esta velada fue referida por los diarios destinados
a la colonia angloamericana de la Costa Azul, pero sin precisar la fecha
exacta. Un primer artículo fue publicado en « Menton
and Monte Carlo News » del 11 de abril y el segundo en « L’International Herald Tribune »
del 15 de abril.
El primero señala que « la pareja Gardel ofreció un número improvisado de danzas
originales ». El segundo habla de « un
número de danzas originales de tango » ejecutadas por Chaplin y Carlos
Gardel. Según estas dos fuentes, esa noche Gardel cantó y bailó, en consonancia
con las declaraciones de Chaplin que su voz le « impresionó hondamente »[20].
Ambos artículos mencionan la presencia de Frank Jay
Gould y su esposa, de Madame Lacaze y Mlle. Isabelle Lacaze (madre y hermana de
la Sra. Gould), la señorita Nelly Freval (soprano del Opéra comique), Sydney Chaplin y Sra, Carlyle Robinson, el
matrimonio Vallerant, Boris Evelinoff (representante comercial de Chaplin).
Si bien « Menton
et Monte Carlo News » hace referencia a « bailes originales a cargo de la pareja Gardel », no
menciona a la compañera. Bien podría haber sido May Reeves, reconocida
bailarina con predilección por el tango[21].
Esa noche se festejó el cumpleaños de Chaplin,
motivo por el que muchos autores fecharon las fotos el 16 de abril, pero para
esta fecha hacía ya dos días que Chaplin había dejado Niza.
En sus notas, Carlyle T. Robinson refirió que esa
noche Madame Wakefield ofreció a Chaplin un reloj adornado con diamantes y, más tarde, Chaplin
recordó así aquel encuentro con Gardel:
« En
una reunión íntima, Gardel comenzó a cantar y me impresionó hondamente. Tenía
un don superior al de su voz y a su figura, tenía una enorme simpatía personal,
que le ganaba de inmediato el afecto de todos. Tan honda era la simpatía que me
inspiraba que recuerdo perfectamente bien, que llegamos hasta las primeras
luces de la madrugada, en una noche de alegría que difícilmente vuelva a
repetirse.
Para
entonces, según me habían informado, era una de las figuras más populares de
Sudamérica. Durante nuestra entrevista le pregunté con verdadero interés qué se
decía de mí en aquellos países. Gardel me contestó con esa rapidez que era tan
suya y tan característica : ‘Vos te tenés en el bolsillo a todos los
criollos’. No comprendí bien y me lo hice traducir en francés. Por cierto que
la frase me gustó enormemente cuando comprendí su significado. Pronostiqué a
Gardel un triunfo categórico y le aconsejé que se dedicara al cine. Me informó
que había hecho alguna tentativa y no estaba satisfecho de los resultados que su
figura había producido en la pantalla. ‘Con todo –me dijo- voy a intentar de
nuevo. Tengo una proposición de la Paramount para filmar en Joinville y voy a
hacer la prueba. Supe después del éxito que había logrado en su primera
producción seria…[22] »
Resulta sorprendente que en los libros « Tour du monde » e « Histoire
de ma vie » escritos por Charlie Chaplin en 1932 y 1964, no se haya
explayado sobre su estadía en Niza, solo cite vagamente a Frank Jay Goud y omita
toda mención a la velada en casa de Mme. Wakefield y su encuentro con Gardel. Es
comprensible que no mencione a May Reeves, con quien había tenido un vínculo
sentimental, pero es inexplicable que confunda al Palais de la Méditerranée con el Casino Municipal de Niza.
Cierto es que ese viaje duró más de un año y en su
transcurso conoció a personalidades como Winston Churchill, el Príncipe de Gales,
el Duque de Connaught, séptimo hijo de la reina Victoria, el escritor H.G. Wells, Marlene Dietrich, Albert Einstein,
Mahatma Gandhi, el principe Luis II de Mónaco, el Rey de Bélgica Alberto I
etc., por lo que seguramente debió sintetizar su estadía en Niza, que no llegó
a diez días.
Presentamos a continuación una foto desconocida de
Chaplin con May Reeves. Al igual que las precedentes, fue firmada por Mosesco y
en ella se reconoce a Sydney Chaplin (1), su esposa Minnie (3) e Isabelle
Lacaze (2). Si bien la revista « Voilà » la ubica en Cannes,
pareciera corresponder a Niza.
Revista « Voilà », 26 de mayo de 1934 (©Gallica-BNF) |
El
sábado 4
almorzó en el Casino de Juan-les-Pins con Frank Jay Gould y su esposa. A la
noche fue el invitado de honor de Lady Cholmondelay en el restaurante des Ambassadeurs de Cannes, por cuanto no
asistió al Palais de la Méditerranée donde
lo esperaban para la « Velada de Gala
de las Provincias Francesas ».
Charlie Chaplin estaba cansado. Desde el 14 de marzo en que zarpó de Nueva York, había pasado por Londres, Berlín, Viena, Venecia y París. En todos lados la muchedumbre lo asediaba, al punto que L’Éclaireur de Nice del 29 de marzo señaló que en varias oportunidades « casi fue asfixiado por sus miles de admiradores ». Así, tomó un descanso en Juan-les-Pins, según consta en el diario "L’Éclaireur de Nice" del 13 de abril, que publicó : « Como toda la clientela de élite, Charlie Chaplin eligió su rincón preferido aquí, y favorece casi todos los días con su presencia al maravilloso establecimiento ».
"L’Éclaireur de Nice" 13 de abril de 1931- Charlie Chaplin en Juan-les-Pins (©Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos) |
A partir del 5 de abril Chaplin solo se mostró en público una vez, manteniendo en privado sus salidas.
Carlyle T. Robinson, su secretario personal, deslizó otra posible explicación a su ausencia del sábado 4 en el Palais de la Méditerrannée al describir a Frank Jay Gould como un « businessman » que hizo viajar a Chaplin hasta Niza para obtener un rédito financiero, organizando veladas muy caras con su presencia en sus dos casinos (de Niza y de Juan-les-Pins). Su representante comercial, Boris Evelinoff, había recibido consignas para organizar y hacer « fructificar » su estadía en Niza, desde que salió de París. Al comprender esta situación, Chaplin se enojó seriamente y optó por no responder a las nuevas solicitudes de Frank Jay Gould.
Pudo haber otro motivo más para tal decisión, provocada por su aventura amorosa con May Reeves, a quien impuso, pese a las fuertes reticencias de su entorno, en las veladas del Casino de Juan-les-Pins y en la residencia de Mme. Wakefield. En su libro, May Reeves menciona la hostilidad de la que fue víctima por parte de Frank Jay Gould y de la alta sociedad nizarda.
Según Carlyle T. Robinson, Charlie Chaplin, nacido
en los barrios pobres de Londres y que sufrió la miseria y el hambre, no tuvo
ningún temor de desafiar a las personas más encumbradas de la Costa Azul,
imponiendo la presencia de May Reeves.
Posiblemente hayan sido éstas las verdaderas razones para que Chaplin se retirara a Juan-les-Pins a gozar de la tranquilidad y la discreción.
Entre
los paseos privados de Chaplin, se destaca su visita a la muestra plástica de Gabriel Hervé a la que fue invitado el
día 3. La exposición Quarante Jolies
Femmes de la Riviera había inaugurado el 1 de abril y estuvo abierta al
público hasta el 9 inclusive. Charlie conservó entre sus pertenencias esta
invitación y el catálogo de la muestra, de donde se desprende que, además de
asistir a « La Bicoque », la obra artística de Hervé resultó de su agrado.
El
Domingo 5 (de Pascuas) y el lunes 6 de abril Carlos Gardel y Madame Wakefield
asistieron al Palais de la Méditerranée
en calidad de miembros de un jurado de los campeonatos de danza. El mismo lunes,
finalizado ese compromiso, se quedaron al « Dîner
fleuri » (« Cena
Florida »), velada de la que no participaron Frank Jay Gould ni
Charlie Chaplin.
Diarios nizardos daban a conocer la formación de los jurados de los Campeonatos de Danza en el Palais de la Méditerranée de Niza (©Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos) |
« L’Éclaireur de Nice » del 7 de abril de 1931 – Carlos Gardel y Madame Wakefield en el « Dîner Fleuri » (« Cena Florida ») – (©Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos)
Nota : George Wakefield (el esposo de Sadie
Wakefield) había zarpado de Francia a bordo del paquebote
« Mauretania » el 11 de marzo para atender sus negocios en América,
hecho que explica su ausencia de Niza durante los días que estamos
profundizando.
El
martes 7 de abril Chaplin hizo una
excepción en su agenda oficial, respondiendo a la invitación del Principado de
Mónaco, donde esa noche participó de una cena en su honor. Luego se trasladó
hasta el cine « Beaux Arts »
de Montecarlo, donde fue presentado al Príncipe Luis II, con quien compartió el
palco principesco durante la proyección de su última película « City Lights » (« Luces de la ciudad »).
Diario « Le petit Niçois » del 8 y 9 de abril de 1931 – Proyección de « Luces de la ciudad » en el cine « Beaux Arts » de Montecarlo (©Archivos departamentales de los Alpes Marítimos) |
El
9 de abril almorzó en Juan-les-Pins, visitó las islas Santa
Margarita y San Honorato y a la noche regresó al Hotel Majestic. El 10 fue
huésped de M. Bailby[23],
director de L’Intransigeant en su
casa de Biot.
« Le Petit Niçois », 10 de abril de 1931-Movimientos de Charlie Chaplin (©Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos) |
Encuentros
entre Charlie Chaplin y Carlos Gardel
La
prensa registró tres veladas en las que Chaplin y Gardel coincidieron.
En
párrafos anteriores nos hemos referido al encuentro del 2 de abril, en el
Casino de Juan-les-Pins, y también a la velada en la residencia de Mme.
Wakefield, realizada el 3 de abril, según los recuerdos de May Reeves.
La
tercera oportunidad tuvo lugar el sábado 11 de abril de 1931.
Dos
días más tarde L’Éclaireur de Nice
publicó un artículo referido a « La
cena tricolor y florida » del sábado 11. (« Tricolor » en alusión a la
bandera francesa, con motivo de la visita del Presidente de la República, M.
Gaston Doumergue, el día 9 a Niza y Montecarlo, en su viaje hacia Túnez en el
crucero « Colbert » de la Marina Nacional).
En
la mesa de Frank Jay Gould, encontramos a Charlie Chaplin, Madame Wakefield y
Carlos Gardel y May Reeves discretamente mencionada « Mlle May » junto a « M.
Carlos Gardel ».
(©Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos) |
Tal
como recordaba Chaplin, en esa oportunidad conoció a Julio De Caro, que por
primera vez se presentaba en la Costa Azul. Los nervios propios de un debut en
escenario extranjero se calmaron con la presencia de Gardel, su amigo de tantos
años. El primer tango, « Tierra Negra » (de Noli y Graciano de
Leone), mereció una ovación que consolidó la confianza de los músicos y
predispuso al público de la mejor manera.
Así,
« Nuestra labor debía durar media
hora, y prolongada a la fuerza, otra media más, cerrando con un pedido de
Charlie Chaplin (Carlitos), ahí presente, empeñadísimo en bailar ‘El Monito’,
tango que tuvo que ser bisado infinitas veces … Aunque la finalidad de nuestra
orquesta, al contratarnos, fue exclusivamente para ser escuchada (como concierto),
este empeño del astro inglés me hizo quebrantar lo propuesto y en menos ‘de lo
que canta un gallo’, tras cartón, retirando las mesas los mismos ocupantes,
enloquecidos con la brillante idea del astro, lo siguieron y con ello, a
partir de esa apoteótica velada, por
doquier fuéramos acompañábamos el éxito, precedidos por la prensa con los más
halagadores comentarios »[24].
Queda
claro que Chaplin, al pedir el tango « El Monito » ya conocía la obra
de De Caro; que sabía –y le gustaba- bailarlo, presumiblemente con May Reeves y
también muestra la personalidad, desprejuiciada al punto de convertir el lujoso
salón en una « milonga », retirando las mesas. En síntesis, explica
que en 1935 solo mencionara a Gardel y a De Caro en sus declaraciones.
Es sugestivo que la sociedad Mosesco no haya tomado más fotos que las del Casino Juan-les-Pins y L’Oiseau Bleu. Este hecho permite suponer que, tal como lo señalaba Carlyle Robinson, ante las tensiones con Frank Jay Gould, Chaplin no permitiera seguir siendo « manipulado ».
No hay registros de que hayan vuelto a verse hasta 1934. Chaplin no mencionó la fecha, pero de sus recuerdos se desprende que ya había filmado por lo menos « Cuesta Abajo »:
« Cuando Gardel llegó a
Estados Unidos vino a visitarme, fue mi huésped y por cierto que nuevamente me
dio la oportunidad de escuchar sus queridas canciones. Ya por entonces,
hablamos en inglés, que él había comenzado a aprender. Le insinué que cuidara
los argumentos de las películas*** y que mantuviera siempre esa línea de galán
cantante, que le habría de deparar hermosos triunfos.
-¿Ha visto las últimas
producciones filmadas por Gardel?
-Todas las estrenadas, y fíjese
usted, señorita periodista, cómo Gardel -que tenía una facilidad de adaptación
extraordinaria- iba mejorando en forma tan evidente, estoy seguro no hubiera
tardado mucho tiempo en ser otro José Mojica, ya que tenía sobre él la ventaja
de un tipo más latino, más hondamente sentimental, que tanto gusta a las
mujeres.
-¿Qué impresión, señor Chaplin,
le ha producido la trágica muerte de Carlos?
-Horrible. Días antes de iniciar
la gira vino a despedirse y estuvimos juntos un rato. Ya hablaba un inglés
correcto y me contó que iba a realizar una gira por Centroamérica, idea que
aplaudí. Me expresó también que pensaba retornar a Buenos Aires por algún
tiempo. Añoraba a sus amigos de allá, su público, y sobre todo, un amor lejano,
a cuyo recuerdo dedicaba su mejor esfuerzo.
……..
-Digan ustedes al público que con
Gardel pierdo a uno de mis más simpáticos amigos, y que sepan que los países
sudamericanos no tenían mejor representante entre nosotros. En cuanto al arte
cinematográfico, ha perdido a una figura cumbre que nunca podrá ser
substituida. »[25].
***
Debe interpretarse que a Chaplin no le agradaban los de Le Pera ?
Las
partidas de Charlie Chaplin y de Carlos Gardel
Si
bien su estadía en Niza había sido programada por el término de una semana, se
prolongó a causa de May Reeves hasta el 14
de abril, cuando Chaplin tomó el tren de las 8 :30 con rumbo a
Marsella, donde embarcó en el « Lamoricière » que a las 12:30 levó
anclas con destino a Algeria[26]. La noche antes había cenado en
el restaurante La Maison Rouge, al
igual que el jueves anterior.
Carlyle
Robinson afirmaba que Chaplin dejó Niza de manera precipitada. No compartió su
última noche con los esposos Gould que lo habían acogido en Niza, hecho que
pudo ser considerado como una afrenta.
« L’Éclaireur de Nice » del Miércoles 15 de abril de 1931 – Charlie Chaplin cena en « La Maison Rouge » la víspera de su partida. (©Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos)
La
partida de Gardel no fue registrada por los periodistas, pero sabemos que
después del 12 de abril no participó
de ninguna festividad en la Costa Azul y que el 23
de abril estaba en París para presentarse en la revista Parade de femmes, por cuanto debió
producirse entre esas dos fechas.
Diario « Comœdia » del 23 de abril de 1931 – ensayos de la revista « Parade de femmes » en el Palace - (© Gallica-BNF) |
Con
su regreso a la Ciudad Luz dejaba atrás una de las etapas más ricas de su vida.
En la Costa Azul lo habían recibido con honores y se había codeado con la
sociedad más refinada y elegante del mundo, entre quienes se destaca el nombre de
otro Carlos, tan genial y extraordinario como él, siempre vigente en el mundo
entero.
El desarrollo de esta investigación demuestra la falsedad de la carta atribuida a Gardel, donde supuestamente cuenta a su señora madre que había conocido a Charlie Chaplin.
Ana Turón - Georges Galopa
Azul (Argentina) - Andolsheim (Francia)
Noviembre 7 de 2023
Agradecimientos:
Archivos Departamentales de los Alpes Marítimos
Archivos Municipales de Cannes.
Juan
O. Turón (U.S.A.)
FUENTES CONSULTADAS :
INTERNET :
http://www.charliechaplinarchive.org/it
LIBROS :
CHAPLIN, Charlie : « Mis Andanzas
por Europa ». Ed. Cenit, Madrid, 1930
CHAPLIN, Charlie : « Mon tour du
monde ». Les éditions du sonneur. Paris, 2014
CHAPLIN, Charlie : « Histoire de ma
vie. Traduit de l’anglais par Jean Rosenthal». Paris, 1964
DE CARO, Julio. « El tango en mis
recuerdos ». Ed. Centurión, Bs. As., 1964
GOLL, Claire : « Charlie Chaplin
intime » (témoignages de May Reeves) Éditions Gallimard, Paris, 1934.
PELUSO, Hamlet – VISCONTI, Eduardo :
« Carlos Gardel y la Prensa Mundial. Crónicas, comentarios y reportajes de
su época » (Ed. Corregidor, 1991)
ROBINSON, Carlyle T. "La vérité sur
Charlie Chaplin. Sa vie, ses amours, ses déboirs". Traduit et adapté par
René LELU. Société Parisienne d’Édition. Paris, 1933
[1] Matrimonio de millonarios americanos residentes en Niza.
[2] Paul Santo, apodado « El Napoleón de las boites nocturnas »,
había
contratado a Gardel en París en 1928 para actuar en el Teatro
« Fémina » y luego en su cabaret "Florida".
[3] Manuel Pizarro, "El embajador del tango", era un músico
argentino, amigo de Gardel desde su juventud, por entonces radicado en Francia.
[4] Diario " Le petit Niçois", 17 de febrero de 1931.
[5] CHAPLIN, Charles : « Histoire de ma vie »
[6] « Le
Figaro » de París del 10 de marzo, informa que el 8 Chaplin tomó el tren
Londres-Berlín, llegando a destino el 9 a las 17 :20. En su edición del
17, el mismo diario informa que « Charlie Chaplin dejó la capital alemana
esta noche, rumbo a Viena por Praga ( ?).
[7] Diario
« Figaro », 22 de marzo de 1931 – pág.1
[8] « Figaro »,
28 de marzo de 1931
[9] « Le Palais de la Méditerranée », edificio de estilo art
déco, era el casino más grande de la Costa Azul.
[10] El 10 de julio de 1910 “The New York Times” informaba que Frank J. Gould
había contraído enlace en segundas nupcias con la actriz de comedia musical Edith
Kelly (1880-1960). La coincidencia del apellido con el de
su primera esposa llamó a confusión aun a medios periodísticos. Lo cierto es
que este nuevo casamiento se celebró en Edimburgo en la más absoluta intimidad
y se prolongó hasta 1919, cuando la pareja se divorció en medio de un gran
escándalo. Hetty, la hermana de Edith, había sido la primera noviecita de
Chaplin y, además, formaba parte del elenco artístico que dirigía su hermano.
“Arthur trabajaba para su cuñado Frank J. Gould”, recordaba Chaplin sin ofrecer
detalles, pero dejando un claro indicio de nexo que lo uniría al millonario, ya
que la amistad de Charlie con Hetty y Arthur se prolongó por décadas.
[11] Diario « L’Éclaireur de
Nice », 1 de abril de 1931
[12] Frank Jay Gould puso a disposición de Chaplin un apartamento en el
hotel Majestic y un vehículo particular con chofer (nota de Carlyle T.
Robinson).
[13] El hotel Majestic y el Palais de la Méditerranée de Niza pertenecían a
Frank Jay Gould, riquísimo americano.
[14] Diario « L’Éclaireur de
Nice », 1 de abril de 1931
[15] Este amigo en común pudo haber sido Frank Jay Gould (1877-1956)
[16] En 1920 Frank J. Gould se
casó en terceras nupcias con Florence Antoinette Juliette Lacaze (1895-1983)
[17] Esto contradice a Fanny Lasserre, quien afirmaba que Chaplin y Gardel jugaban juntos al tenis en la terraza del hotel y que ella les alcanzaba las pelotas, testimonio reproducido por Christiane Bricheteau en su libro « Gardel, fils de Toulouse » page 82
[18] May Reeves er auna joven artista de origen checo.
[19] Piyama : en este caso se refiere al pantalón largo y holgado, ajustado en los tobillos (también conocidos como « bombachas »), usado por hombres y mujeres en en algunas regiones de la India, muy de moda en los años ’30.
[20] “El Diario” de Montevideo, Junio de 1935 (Reproducido por Peluso y Visconti, op. Cit.)
[21] Declaración de May Reeves en su libro "Charlie Chaplin intime"
[22] “El Diario” de Montevideo, junio de 1935 (reproducido por Peluso y Visconti, Op. Cit.)
[23] Léon Bailby era el organizador del « Bal des Petits Lits Blancs » en el teatro Ópera de Paris, donde Gardel había actuado en febrero de 1929.